Más sobre mí y de cómo llegué a la fotografía

Hoy es un día muy especial para mí porque despido mis 20´s y le doy la bienvenida a la tercera década de mi vida, mis 30 años, ¡no sé cuando pasó tanto tiempo! ¡lo leo en mi acta de nacimiento y no me lo creo! 🙂

Cuando uno llega a esta edad es inevitable sentirse diferente (o por lo menos yo), pasan muchas cosas por la mente, empiezas a pensar en las cosas que no hiciste estando aún más joven (ahora sé que debí haberme puesto ese vestido de baño que me decían mis amigas  o debí haber aprendido ballet, entre un montón de cosas más jaja 🙂 ), también piensas en todo lo que has hecho en tu vida y  te sorprendes de forma positiva porque en algún momento te sentiste incapaz de lograrlo y definitivamente piensas en las cosas que aún quieres lograr. Pero siempre con el pensamiento positivo de que nunca es tarde para perseguir tus sueños ni para alcanzar una meta ni para seguir buscando o haciendo lo que te hace feliz. Y aprovechando la ocasión y ese pensamiento de que nunca es tarde para hacer algo, decidí escribir este post para presentarme y que conozcan más sobre mí y de cómo llegue a la fotografía.

Mi inicio

Y vamos a empezar desde bien atrás, nací en Panamá, un 14 de octubre del año 1986. Proveniente de familia chorrerana y coclesana. Soy la menor de 3 hermanas. Me dice mi mamá que de pequeña fui la hija más traviesa e inventora de las 3, aún recuerdo muchas de esas travesuras, como los cortes de cabellos que le hacía a mis Barbies (y hasta a mí misma) o aquel día en que mi curiosidad era tan grande que decidí colocar un imán en la televisión a ver que pasaba y la tele se llenó de muchos círculos de lindos colores y luego dejó de funcionar  (les recomiendo que no intenten ¡jamás! esto en casa, no sé que podría pasar ahora con las televisiones de hoy en día 🙂 )

La música

Desde pequeña crecí en un ambiente artístico, en mi casa nunca faltaba alguien haciendo algo con la música o la pintura. Siempre recuerdo a mi papá dibujando, tocando piano o guitarra en la sala de mi casa y ensayando con mis tíos o con sus amistades de su grupo de salsa de la juventud. También recuerdo a mi hermana mayor en el cuarto pintando con óleos y tizas, aún no he olvidado ese olor.  Por mi parte, desde niña siempre me gustó cantar, mi papá nos grababa con la filmadora a mis hermanas y a mí cantando, bailando o saltando, me dicen que yo de niña era como ¡un chinche! no me quedaba quieta 🙂 Y fue más o menos a los 14 años, cuando aparte del canto empecé a interesarme en la guitarra, mi papá me dió mis primeras clases y luego de allí se me presentó la oportunidad de pertenecer al coro de la iglesia de mi barriada en donde estuve por 6 años y pude aprender un poco más de guitarra y canto.

Estar en el coro fue una experiencia muy enriquecedora para mi vida,  fue una de las primeras cosas que me motivó y me dió el valor para intentar hacer cosas diferentes y de buscar más cosas que me hicieran feliz.

El diseño gráfico

En el año 2005, inicié la universidad. Al salir de la escuela no tenía mucha idea de que estudiar. Y como siempre me ha gustado lo artístico y las computadoras decidí estudiar Publicidad y Mercadeo con Diseño Gráfico. Definitivamente fue una buena decisión, porque en ella encontré la fotografía, pero de eso les cuento más abajo. Actualmente comparto mi tiempo entre el diseño gráfico/web y la fotografía.

La danza

Fue a los 21 años de edad que de forma sorpresiva me encontró una actividad que se convirtió en una de mis pasiones en la vida: la danza árabe. Le hablaré un poco sobre ella. Digo que la danza “me encontró” porque yo no la estaba buscando, nunca me pasó por la mente que me convertiría en una bailarina. Jamás me había interesado bailar y menos porque siempre fui tímida. Desde el 2007, con esta danza he vivido tantas experiencias y tantos retos que me han permitido crecer como persona; uno de ellos y el más especial fue ser instructora en una academia, donde trabajé principalmente con niñas durante 3 años, fue un gran reto y una hermosa experiencia que no cambio por nada.

Aprender danzas árabes, para mi ha sido una de las mejores experiencias en mi vida; esta danza es como una terapia (la recomiendo totalmente), trabaja mucho la autoestima, te ayuda a expresarte mejor, conectarte con tus emociones, conocerte mejor  a ti misma y aceptarte tal como eres con tus fortalezas y tus debilidades, entre otros tantos beneficios.

La principal enseñanza que le ha dado la danza a mi vida en general es: que no es hasta que se nos presentan retos o nos atrevemos a intentar hacer algo diferente es que nos damos cuenta de lo que somos capaces de lograr.

La fotografía

Fue a los 22 años de edad, en el año 2008 que encontré mi otra pasión,  la fotografía. Esto fue mientras estudiaba en la universidad mi carrera de diseño gráfico.  Acepto que fui fan del programa America Next Top Model, siempre me encantaba ver la parte en que Nigel o Tayra hacían las sesiones fotográficas, inconscientemente fue una de las primera cosas que hizo que me  interesara en la fotografía. Así que me emocionaba ver en el plan de la carrera que en uno de los cuatrimestre teníamos una clase de fotografía. La primera asignación de la clase fue hacer fotografías macro a la naturaleza. (Aquí les comparto una de las fotos que dió inicio a todo mi camino en la fotografía)

Cuando en la clase empezamos hablar sobre la historia de la fotografía, recuerdo vimos un video de fotógrafos de National Geographic, veía sus cámaras (de ahi empecé a soñar con las cámaras Nikon) y veía todas las aventuras que tenían para lograr una foto eso llamó inmediatamente mi atención y me hizo decir yo quisiera hacer algo así. Por mucho tiempo me apasionó la fotografía de la naturaleza macro. Inicié con una cámarita Olympus que era de mi hermana, de 6 megapixeles, ¡me encantaba tomar fotos de insectos con ella!. No fue hasta el año 2010 que logré comprarme mi primera cámara Nikon, un sueño hecho realidad, una Coolpix P100, la cuál amaba.  Me inscribí en un curso de fotografía para aprender a manejar esta cámara porque no entendía nada. Definitivamente ese curso me motivo mucho más a querer seguir descubriendo más el mundo de la fotografía.

Poco a poco fui dejando las fotos de la naturaleza y fui descubriendo lo mucho que me encantaba hacer retratos, por lo tanto, empecé haciéndole retratos a compañeras bailarinas con mi Coolpix. Luego en el 2012, después de muchas altas y bajas, logré finalmente comprarme mi primera cámara DSLR que me abrió a un mundo de posibilidades ¡ fue una felicidad indescriptible!  Entre el 2012 y 2016 asistí a otros cursos, workshops, clases privadas, clases virtuales y conocí personas que me enseñaron más sobre fotografía, que me motivaron y apoyaron (y aún me apoyan) a seguir en esto que amo hacer.

Siempre he pensado que con la fotografía logro expresarme mejor que con las palabras. Para mí la fotografía es un proceso creativo que me apasiona; es capturar desde tu visión y experiencias un momento que no se volverá a repetir y crear memorias que adquieren un alto valor sentimental con el tiempo y que perdurarán para siempre.

Podría decir que nunca planeé nada de lo que he hecho hasta ahora en la vida, no soñé con ser bailarina o con ser fotógrafa, la vida me sorprendió y agradezco a Dios por todo lo que me ha permitido vivir y lograr  hasta ahora. No puedo terminar sin agradecer a las personas que han creído en lo que hago y que me han apoyado en todo mi recorrido a lo largo de mis 30 años de vida, sé que sin ellos nada sería igual ¡mil gracias!. Seguiré siempre trabajando, buscando crecer y luchando para alcanzar nuevas metas y sueños porque nunca es demasiado tarde.